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¡Bienvenido a Sexcretos! ¡Anímate! Cuéntalo y desahógate. Envía tu sexcreto más secreto, tu relato más oscuro, tu foto más sexy; tus vicios y perversiones. ¿No tienes nada que contar? Sube un par de grados la temperatura leyendo los relatos eróticos y secretos de nuestros seguidores.

Estudiante de Medicina andaluz de veintipico años. Más en "Sobre mí" y en "Mis cosas". Kik: sexcretos.

+18. NSFW.




"Si solo pudiera encontrar una persona agradable que me gustara y con la que estuviera a gusto… uno lo piensa y no parece que sea mucho pedir, pero lo es."

— hace 4 horas con 38 notas

#sexcretos 
cacarosa preguntó: Ahora que tienes 3500 seguidores no te olvides de la plebe, eh?


Contestar:

Mi nivel de realeza sigue por debajo de Belén Esteban así que no os olvido ; ) Os llevo siempre dentro de mi paquetcorazón.


— hace 20 horas con 8 notas

#cacarosa 
"Quiero que él sea feliz, pero me mata saber que no será conmigo."

— hace 23 horas con 67 notas

#sexcretos 
Penumbra

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Acabas de ducharte, abres la puerta del baño, y te veo salir, hermoso, con la penumbra que produce la luz y la oscuridad. Tu imagen se dibuja, y mis ojos, grandes observadores, comprueban que te has depilado los genitales, lo que hace que me incorpore en la cama súbitamente, empezando a destilar miel por mi clítoris.

Te ruego que no apagues la luz, te aproximas hacía mí, y sin mediar palabra, agarro tu culo atrayéndote y me clavo en la boca tu polla, y chupo, saboreo, mordisqueo suavemente, y voy notando cómo se va poniendo dura a cada envite, y me vas ahogando cuando empieza a tomar su forma majestuosa. Te miro en la penumbra, mientras me follas la boca, y veo tu cuello echado hacía atrás, mascullando. “Qué rico, joder, qué rico…”

Me tumbas, y me la metes, sin necesidad de saliva para que entre mejor, mi miel ya había mojado hasta mi culo, y siento que me vas a partir en cada embestida, dura, casi salvaje. Cuelo mi mano entre mis piernas, tu polla, tu cuerpo sobre mí, y llego hasta tus huevos calientes, y los sobo, esa piel suave recién depilada…

Gruñes jadeos en mi oreja, mientras yo muerdo tu hombro, e intento llegar a comerme tus pezones. “Ya está bien, potro” me digo a mi misma, y te giro y me subo encima de ti. Cojo tu falo espléndido, y de rodillas sobre la cama, meto sólo la punta, y me muevo, y veo tu cara en esa hermosa penumbra, y tus ojos que me gritan: “Métetela entera cabrona, no me hagas sufrir.”

Y te doy el gusto, o más bien, nos damos el gusto, y entera hacia dentro, hacia las profundidades de mi ser, y ahora los gemidos, gruñidos, mordiscos, besos van al unísono, y los espasmos de tu polla me indican que ya estás a punto.

“Méteme un dedo en el culo” te imploro, y obedeces, y la explosión del orgasmo sublime nos inunda. Me obligo a abrir los ojos, y contemplar tu rostro de placer y agotamiento en la penumbra.

— @papillon71

— ¡Gracias por tu relato papillon!


— hace 23 horas con 9 notas

Anónimo preguntó: Después de más de diez amantes sexuales y unas 3 o 4 parejas. He encontrado a alguien con el que me siento a gusto haciendo anal. La primera vez le rechacé sin miramientos. La segunda, después de 2 meses, me estaba derritiendo en sus brazos. ¿Eso es que me lo hace muy bien o que de verdad estoy enamorada?


Contestar:

Pues pueden ser las dos cosas.

Quizás el amor te haya abierto un mundo desconocido de placer que antes rechazabas por miedo al dolor. Pero vamos, como dice una amiga mía, para el sexo anal hace falta mucho amor…

y mucho lubricante.


— hace 23 horas con 7 notas

#Anonymous 
Los amigos están para ayudarse

Cinco de la tarde de un julio caluroso, y ahí estaba yo enfrente de la puerta del edificio naranja donde vive mi amiga Andrea, «arréglame el ordenador por favor, tú que eres informático, vengaaa…» no soy informático, soy electrónico, pero bueh, me da lo mismo, me iba a dar de cenar, y una propinilla, me iba a venir bien, puesto que tenía 20 euros para comer 20 días, pero no nos vayamos del tema, la puerta estaba abierta, y yo sabía piso y puerta, así que marchando, subí los dos pisos y a mano derecha y ahí estaban sus padres, que se iban de vacaciones.

— Ah hola Juan, entra entra, está en su cuarto como siempre, al ordenador le pasa nosequé de que se bloquea o algo así, ella te dirá mejor, que nosotros ya llegamos tarde—  me dijo Adela, su madre.

— Gracias Dela.

Entré y cerró la puerta tras de mí, crucé el pasillo con paso lento mirando las típicas fotos de comunión de las que las madres se sentían tan orgullosas, y llegué a su cuarto. La puerta estaba entrecerrada, la terminé de abrir y me quedé perplejo, allí estaba mi amiga, en pijama, con las piernas un poco abiertas, sus cascos puestos probable mente al máximo como siempre, una mano perdida entre las piernas, ese tipo de piernas tan tan largas que llegan hasta el suelo, y un vídeo porno en la pantalla del ordenador “estropeado” (Bueno, tengo que aclarar que yo he sido tuno, y bueno quien haya sido tuno, sabe la poca vergüenza, escasa o nula de la que gozamos, pero volvamos a las piernas de mi amiga, que son mucho más interesantes). Ahí estaba ella, haciéndose un dedo, ¿quién en su sano juicio se hacía un dedo dos minutos después de que sus padres se fueran de vacaciones? yo sabía la respuesta, pensé rápido, quien sabe cuándo se le ocurriría voltear la cabeza o acabar, bueno, mi mente trabajo rápido y bien, me vino a la cabeza la táctica del hombre desnudo, y ¡genial!, ese día iba depilado, bueno ahí estaba yo en pelotas en la habitación de mi amiga, pero me faltaba algo, una frase, no podía quitarle los cascos sin más y fruncírmela allí mismo…no, necesitaba una frase, en este momento mire al cielo, y vi la cara del dios de los ordenadores mirándome, guiñando un ojo, y haciendo un gesto de pistola disparando hacia la pantalla del ordenador, se bloqueó, y la frase acudió a mi cabeza ella solita, le quité los cascos, y le dije con voz grave y aterciopelada.

— Esta hoy no se va a bloquear. —  Dije mientras señalaba mi miembro ya duro desde que me había imaginado sus piernas.

No sé qué cojones se le pudo pasar por la cabeza en ese momento, pero no me negareis que la situación era cojonuda, pasaron segundos que me parecieron horas hasta que consiguió articular palabras.

— ¡JODER! ¡Pero que coñ…! Juan, ¿desde cuando estás tan bueno? Pues tú con ese rabo, y yo con este calentón…—  Dijo mientras me cogía por las caderas y se acercaba con la silla del ordenador.

Me cogió la polla como la que tiene hambre y la invitan a un McDonald’s, con las mismas ganas, empezó a hacerme una paja, con una de las manos húmedas de su coño, lo cual hizo que se pusiera más dura aun, estaba a punto de explotarme, un poco más de sangre ahí abajo y esa tarde no follaba, con toda la fuerza de voluntad que pude reunir, la agarré de la muñeca y le dije.

Lo primero lo primero, tú estabas haciendo algo ¿no?, pues vamos a acabarlo.  

La levanté, y la tiré encima de su cama, que afortunadamente era una de esas camas que a mí me llegaban por el ombligo. Allí tumbada, me puse a 4 patas encima de ella, y empecé a besarla, mordiéndole el labio inferior como si allí no se sintiera dolor, seguí besándola por el cuello, y divisé aquella peca que tanto me gustaba y que siempre se presentaba en mis mejores sueños, la mordí suavemente, cada vez me estaba poniendo más cachondo, y más impaciente, seguí bajando hasta encontrarme sus tetas, por bajo de la camiseta las acaricié no llevaba sujetador, aquello me ponía las cosas fáciles sus pezones estaban durísimos, se acabó, no aguanté más, me puse de rodillas y le partí en dos la camiseta de tirantes negra, no sé si es porque iba hipercachondo o por qué, pero aquello se rompió como el papel, allí estaban, tan redondas, mirándome a los ojos, pidiéndome a gritos que las chupara de arriba a abajo, que las mordiera…y eso hice, no podía decirles que no, las chupé, las mordisqueé, le mordí los pezones suavemente, una mano me agarró la mía, y la bajó hasta su coño, que estaba literalmente mojado y dijo.

— ¿Tienes sed?, ¿quieres algo de beber?

Y con la mano libre me empujó la cabeza hacia abajo, no había que ser muy listo para saber lo que quería, ella y yo. Bajé hasta su entrepierna besándolo todo a mi paso, y dejando un camino de saliva, la miré a los ojos, y me chupé los dedos mojados con su zumo, le bajé el pantaloncito del pijama, sorprendentemente sin romper nada, y los tiré nosedonde, abrí ligeramente sus piernas, y hundí mi cabeza allí en medio, como un perro bebiendo agua en medio del desierto, ella comenzó a gemir, yo le metí un dedo, y empecé a lamerle el clítoris, a rozarlo con los dientes, ella cada vez abría más las piernas y gemía más alto, yo me emocionaba, lo succionaba, le metí otro dedo, una mano me agarró del pelo y empujó hacia sus adentros, eso no era gemir, parecía como si la estuvieran matando, de repente, un tirón de pelo hacia arriba me sacó de sus adentros.

— Creo que ahora te toca a ti, túmbate ahí, hmmm…depilado como a mí me gusta —  dijo mordiéndose el labio, dios la iba a reventar como siguiera así —  vuelvo en ya —  dijo guiñando un ojo.

Fue la espera más corta de mi vida, probablemente porque a lo que iba estaba en la habitación de al lado…volvió corriendo con un boté de sirope de chocolate en las manos, y me dijo,

—  Ahí tumbado boca arriba y con las manos cogiendo el cabecero hasta que yo diga.

Yo me agarré al cabecero de su cama y observé el espectáculo culinario que iba hacer y ¡el plato era yo!

Se puso de rodillas encima de mi cadera, joder que caliente estaba hasta quemaba, abrió el tapón y vertió un chorro desde mi cuello pasando por los pezones, hasta el ombligo, estaba jodidamente frío, vaya combinación, me lamió el cuello de arriba a abajo, me mordió los pezones y se comió el chocolate de mi barriga cual zombi hambriento. Me la cogió con una mano, y empezó a hacerme una paja mientras separaba su cuerpo, y acercaba su cara, la soltó y vi caer a cámara lenta el chorro de chocolate hacia mi polla, el contraste fue espantoso, parecía nitrógeno líquido en mi nabo, pero enseguida una boca viciosa acudió para darme calor, la chupó, le echó más chocolate, mordió el glande, grité, pasó la lengua por sitios que ni yo mismo conocía, se la metió entera en la boca, tosió, pero no se dio por vencida, toda entera, otra vez y otra, no daba tregua y la cosa no iba a acabar aquí, la paré, la tumbé en la cama con las piernas abiertas, y até sus manos al cabecero de la cama, ella sí que no se iba a mover. Me puse entre sus piernas de rodillas, y le pasé el nabo por el coño, la miré, tenía esa mirada de desesperación, se la metí, aquello estaba todo suave, palpitante, esperándome a mí, la penetré, despacito, disfrutándolo todo, cada sensación, cada ápice, mientras le comía la boca, las tetas, el cuello, me daba lo mismo. Empujaba, embestía, sin contemplaciones, respiraciones acompasadas, aquello era ejercicio y no lo del gimnasio, arrancó las vendas improvisadas que la ataban al cabecero y me plantó las manos en el culo, apretando hacia sí, noté 10 uñas, todas y cada una se clavaron en mi culo, 5 se separaron para volver a clavarse, pero esta vez en mi omoplato derecho, escuché la frase más bonita que me habían dicho en la vida.

—  ¡USO ANILLO VAGINAL, COMO LA SAQUES TE LA CORTO Y TERMINO YO SOLA!

Ante tal declaración de hechos, no pude hacer otra cosa que agradecer al cielo los hechos acaecidos aquel glorioso día, y seguir embistiendo como un cabrón, estaba llegando, embestí con más fuerza, y más adentro, ella se dejó hacer, y clavó las uñas con más fuerza, se corrió, me corrí dentro, me destrozó la espalda, y me volví a correr dentro, aun con el nabo dentro de ella, caí rendido encima, y me hice a un lado.

Nos fuimos a la ducha, me miré la espalda en el espejo…desde ese día tengo 4 surcos en la espalda, nos duchamos juntos, allí lo volvimos a hacer, pero eso es otra historia que os contaré otro día…

Un rato después, me confesó que es multiorgasmica, y que había disfrutado como nunca, le arregle el ordenador, me dio otra propinilla y de cenar, total…los amigos están para hacerse favores.

sr-borja

— Muchas gracias por este gran relato ; )


— hace 1 día con 22 notas

#relato  #soychico  #submission 
"Nunca le llegué a conocer del todo, pero lo poco que me dejó apreciar de él hizo que me enamorará como nunca creí que podía hacerlo."

— hace 1 día con 45 notas

elquiereamoryoquierosexo preguntó: Felicidades por esos 3500, merecidos sin duda :-)


Contestar:

Muchas gracias ; )


— hace 1 día

#elquiereamoryoquierosexo 

(Fuente: nudeandsex, vía coquin-coquine)

— hace 1 día con 1117 notas

Gracias a esos 3500 geniales seguidores.

Gracias a esos 3500 geniales seguidores.

— hace 1 día con 22 notas

"Quisiera disfrutar de estas tardes de verano con él. Comerle la polla mientras me mira desde arriba con cara de placer y después abrazarnos desnudos y decirle que es lo más importante de mi vida. Ojalá no viviera tan lejos."

— hace 2 días con 18 notas

DA FUCK ?

DA FUCK ?

— hace 2 días con 3 notas

Eran las 10:00 pm, me encontraba acostada en mi cama impotente, lasciva y con ganas de sexo. Por lo general no acostumbro a salir nunca, ya que los exnovios que tengo y mis llamados «amigos» me siempre me han tenido como un cero a la izquierda. Pero no sé qué ocurría en éste día que me encontraba con ganas de salir como nunca antes las había tenido. No había aparecido y estaba segura de que no iba aparecer el primer hombre generoso que me invitara a un par de tragos o a un baile caliente de esos que te cogen y te aprietan el trasero contra en una pared para rozarte las pelotas y sacarte la ropa salvajemente. Apagué la tele y las luces de mi habitación, y estando sólo con mi celular en la mano mientras posteaba en tumblr. Me metí debajo de las cobijas dejando mis tetas al aire. No tenía ni encontraba nada que hacer ni con quién y de tanto resultar pensado decidí intentar jugar un poco conmigo, dejando que mis dedos rozaran mis labios inferiores con un movimiento un poco ligero de arriba a abajo y abajo arriba, adentrándome un poco a mi clítoris haciendo un movimiento circulatorio cada vez yendo más rápido para poder jadear y moverme como loca de lo caliente que cada vez me iba poniendo. Al momento de llegar a tal extremo de lo caliente, mojada y desesperada que me encontraba decidí buscar vídeos de aquellos que me pusieran cada vez peor para continuar arrancándome las tetas y penetrando mis dedos más profundamente, derramando pasión. Después de unos minutos de lo tan mojada que estaba y desesperada que estaba con unas horribles ganas de sexo decidí penetrarme con lo primero largo y gordo que encontrara; no fue fácil ya que el mango del cepillo de dientes no era lo suficientemente gordo pero bueno, me ayudó a matar mis enormes ganas esa noche.

alguienmaspensandoenvozalta


— hace 2 días con 6 notas

"Si supiera lo que echo de menos recibir aunque solo sea un «buenos días» suyo… aún no comprendo bien cómo hemos acabado tan distanciados."

— hace 2 días con 82 notas


— hace 2 días con 385 notas